Historia de una Carta
Por Salomón Rosenthal
Buenas a todos.
Para aclarar el funcionamiento del correo antes de que México ingresara a la UPU y el uso de los Portes de Mar, haremos el ejercicio de enviar una carta a nuestro amigo el Conde de la Cortina en Madrid, desde la Ciudad de México. Estamos en el 3 de abril de 1876, por decir...
Tomamos nuestra carta y nos dirigimos al Correo Principal. En la ventanilla indicamos lo que deseamos hacer; el empleado nos indica las posibles rutas, fechas más cercanas y costos. Al estar cerca la fecha de partida del paquete Inglés y no ser muy caro, escogemos esa ruta. Compramos un timbre de 25c para el porte a Veracruz y un ”timbre” de 10c recibo del pago del porte de mar. Fijamos el timbre de 25c al frente de la carta. No sabemos que hacer con el otro, ya que no se nos permite pegarlo al frente de la carta porque no está pagando el porte, pero se nos permite pegarlo al reverso. Entregamos la carta al empleado, la cual será depositada en un saco con el letrero Correo Inglés a Inglaterra. Tal vez haya otros costales para correspondencia a destinos intermedios. Cuando sea tiempo de enviar los sacos a Veracruz, son cerrados, sellados y pesados. Tal vez usen un candado. Así nuestra carta va en su camino dentro de un saco. Al llegar a Veracruz nuestro saco se reúne con otros sacos que van al mismo destino provenientes de otros lugares en la República. Los sacos son pesados y el correo mexicano paga a la compañía inglesa por el peso de los sacos. Para que sea mas claro, supongamos que todos los sacos van a Inglaterra, de dónde se enviarán a diferentes destinos. En ningún momento se abren los sacos para buscar los timbres de porte de mar y removerlos de las cartas. A los ingleses, que ya estaban en la UPU, les valían un pepino, o más bien, no les valían ni un pepino. Es posible que dentro del barco se abrieran los costales y empleados del correo repartieran las cartas en sacos más chicos según su destino final, para acelerar el progreso.
Al llegar a Inglaterra los sacos son entregados al correo inglés. Algún empleado abrirá nuestro saco con destino a Madrid y hará lo siguiente. Al frente indicará, ya que es una carta de un país no perteneciente a la UPU, los cargos ingleses por hacer llegar nuestra carta a España. Al terminar, volteará la carta para ponerle al reverso la marca de llegada. Pero, oh sorpresa, hay algo pegado al reverso que parece timbre. Puede no saber lo que es, pero por regulación todo timbre que vaya sin cancelar debe ser cancelado. Siendo inglés el empleado, lo más probable es que lo cancele. También lo más probable es que le atine, cancelaciones que pasan a micras del timbre sin tocarlo o que lo rodean son mas bien increíbles y con toda seguridad el timbre fue añadido posteriormente. Lo mismo sucede con timbres sin cancelar: el empleado estaría violando las regulaciones. Supongamos que nuestro empleado es bizco y no le atina y va sin cancelar. Nuestra carta va ahora en un saco en un barco inglés hacia España. Al llegar se repite el proceso, al frente de la carta se indica lo que debe pagar el destinatario para cubrir los portes españoles y lo que España le debe a Inglaterra. Otra vez voltea nuestra carta para ponerle la marca de llegada y otra vez ve el timbre de porte de mar sin cancelar. Aunque los españoles no son tan estrictos, se aplica la misma regla: cancelar lo que llegue sin cancelar. A menos que tengamos la mala suerte de encontrarnos con dos empleados bizcos, le debería de atinar esta vez. Voila... tenemos una carta de Porte de Mar genuina a toda prueba. Gracias empleado anónimo por hacer nuestra carta genuina en el futuro.
Nota aclaratoria, el envío de cartas en costales cerrados se conoce como Closed Mail. Generalmente se aplica a barcos con contratos con el país de origen. Las excepciones son cartas llegadas a última hora, cartas entregadas al capitán del barco sin pasar por el correo mexicano o cartas enviadas a bordo del barco, estas son Open Mail. Cartas manejadas por barcos sin contratos o paradas regulares se manejan de forma diferente y no necesitan portes de mar.
Si no hay muchas cartas de Porte de Mar es porque en primer lugar mucha gente no se las pegaba a la carta, las lavaban por los timbres (los portes de mar aparecían en los álbumes de la época, como eran escasos se imprimieron las reproducciones), no se conservaban al no haber en Europa el requisito de guardar cartas de negocios por toda la eternidad, como aquí; o no les interesaban. Existe un buen número de timbres de porte de mar matasellados, removidos de la carta, por lo general con la cancelación de llegada. Portes de Mar cancelados en México son poco comunes.
Figura 1
Carta de México a Francia vía Londres. T 1-10 es marca de falta de porte de la UPU, 17 decimos cobrados en Francia. El timbre de 10 centavos porte de mar cancelado por la cancelación inglesa de tránsito por Londres.
Figura 2
Carta de México a Berlín vía Londres. La marca T 1-10 cambiada a 1,30. Nuestro amigo inglés, nada bizco, le atinó al mero centro del porte de mar. La cancelación inglesa en la orilla de la carta valida el uso del porte de mar.
Figura 3
Zacatecas a Londres por barco inglés. Ésta carta es interesante porque el porte de mar está cancelado en Zacatecas. Además, va por barco inglés a Inglaterra, por lo que no era necesario el pago del porte de mar. Posiblemente no entendieron el reglamento.
Figura 4
México a Bruselas vía Inglaterra, ya en la época UPU. Los portes de mar se usaron poco tiempo durante el uso de la emisión de los Juárez, hasta que México aplicó la sobretasa autorizada por la UPU que eliminó la necesidad del uso de los portes de mar. El par de 5 centavos porte de mar cancelada durante el tránsito por Londres. Se conocen menos de 10 cartas de Juárez junto con portes de mar, ésta la única a Bélgica.
Si alguien tiene algún comentario, o tiene otra información, por favor háganmelo saber. Siempre se pueden aprender cosas nuevas.
Hasta la próxima.




Comentarios
Publicar un comentario