Invenciones y supuestos: malas prácticas cuando escribimos de filatelia.
Por Salomón Rosenthal
Buenas tardes. Espero haya sido de su interés mi contribución anterior.
Curiosamente hay un lote en una subasta en Inglaterra que es una carta franqueada con medio real en 1857 de México a Veracruz, descrita como: "mal franqueada"; cuando es la tarifa de Miramón. Habrá que empezar a hacer correcciones.
Iba a mostrarles otro documento interesante...
...Pero acabo de recibir la revista “Mexicana” de MEPSI fechada Julio 2025. Ahí mencionan los premios que otorga la sociedad, en particular el Irwin Heiman Memorial Award, para el más prominente artículo en dicha revista. El candidato principal es Benedict Termini por su artículo sobre Portes de Mar. Lo leí de nuevo y tengo algunos comentarios.
Empieza mal, ya que menciona que los timbres o contraseñas de Porte de Mar eran evidencia visible que se había pagado el porte de mar. ¿Pero eso eran en realidad?. El reglamento de correos no menciona que debían de ir pegados a las cartas. Si eran un recibo del pago, algunos los habrán pegado, ¿pero se imaginan la logística de pegarlos para que luego se removieran en Veracruz? Con que solvente los quitaban que nunca he visto un pedazo de Porte de Mar remanente en una carta. ¿Por qué hay tan pocas cartas con Portes de Mar? En mi opinión esta es otra falacia inventada por gente que no lee reglamentos ni entiende cómo funciona el correo. La correspondencia se enviaba en costales cerrados, separada por el país de destino. Los barcos cobraban por peso, ni modo que abrieran todos los costales, sacaran las cartas y se pusieran a contarlas, mientras removían los portes de mar sin dejar trazos de ellos. Espero este párrafo los envíe a revisar las guías de correo, y corregirme si estoy equivocado.
Sigamos con el artículo premiado. Menciona que México sufría los efectos de la Intervención Francesa y de la Guerra con Estados Unidos en 1847 30 años después del hecho. No estoy seguro de eso; no estoy de acuerdo es lo que sigue, “el bandidaje y la corrupción estaban desenfrenados”. Primero: en la República Restaurada la corrupción no estaba desenfrenada, segundo, ¿Cuál es la relevancia de esos insultos en un artículo filatélico? ¿Cuál era el efecto de la corrupción en los Portes de Mar? De acuerdo a las guías postales publicadas cada año, aproximadamente 10 empleados postales al año eran procesados por pequeños robos, ninguno por corrupción. Eso de 865 oficinas de correos. Tampoco veo el desenfreno, mas bien veo prejuicios y escribir sin pensar.
A continuación, menciona que se subsidiaba a los barcos americanos, franceses e ingleses. Aquí también me parece que está equivocado. Si estaban subsidiados ¿por qué se pagaba el Porte de Mar? Sólo los americanos estaban subsidiados.
Lo que sigue es un poco de geografía, Veracruz y Tampico no dan al Caribe. O en su defecto, ¿Nueva Orleans da al Caribe también?
Mas adelante menciona al referirse de correspondencia a terceros países transportados por barcos franceses e ingleses que... “mucha correspondencia a través del Atlántico iba sin pagar”... y que... “en la segunda mitad del siglo XIX este problema se agravó”... Pues sólo que hubiera sido en los barcos de las Monjas de la Caridad, porque franceses e ingleses no trabajaban de gratis. Y a fines del siglo XIX surgió una organización llamada UPU, y ese problema se resolvió.
A continuación, menciona de nuevo que los empleados postales pegaban las contraseñas de porte de mar en la parte trasera de las cartas. ¿Podría por favor mostrarme la guía postal en que se menciona ese proceso? ya que yo no he podido encontrar mención a ello. Yo solo encontré la parte dónde dice que se daban como comprobante de pago. Lo bueno es que en este párrafo ya regresa Veracruz y Tampico al Golfo de México.
También menciona que había mucha confusión inicialmente entre los jefes de oficina de correos y había muchos errores y usos inapropiados. ¿Podría por favor mostrarme ejemplos de dichos errores y usos inapropiados? Yo no he visto alguno, y si me da curiosidad a que se refiere.
También menciona que los timbres de Porte de Mar no llevan el nombre de México, lo cual es obvio porque eran recibos en realidad, pero también dice que se escribía una marca en manuscrito en el frente de cada carta para indicar el pago del porte. ¿Me podría informar que clase de marca?
Su mención que “muchos negocios usaban agentes encaminadores familiares con estos asuntos”, creo que no se refiere a esta época. ¿Alguien ha visto cartas marítimas encaminadas en México después de 1875? Yo no, y colecciono Correo Marítimo. Igual, si tiene varias en su colección me gustaría verlas.
Su parte sobre los sellos de porte de mar me lo salto porque me interesa la historia postal, y mejor no hablo de lo que no se.
Regresando a la Historia Postal, menciona que hay un registro de cartas de Porte de Mar del finado Doctor Karl Schimmer, en las que menciona que hay 49 en la lista, otros autores han mencionado menos de 100, pero el cree que pueden haber 200. Aquí vamos otra vez a las adivinanzas.
Aunque yo le mencioné al autor de este artículo, que yo heredé el Registro del Dr. Schimmer, ni caso me hizo. El Dr. Schimmer tenía alrededor de 80 cartas de Porte de Mar registradas, yo lo he extendido a 125. Además, las he estudiado y he separado las francesas de las inglesas, y las genuinas de las falsas. Junto con las tarifas publicadas en las Guías Postales (que lata dan), es posible y sencillo separarlas. Una regla casi universal es que son muy raras las cartas genuinas en las que el Porte de Mar no esté amarrado a la carta con una cancelación. Yo publiqué la primera parte, la francesa, en “Mexicana” hará más de 15 años. Yo creo que nadie la leyó. A mí nadie me dio ningún premio, a pesar de que es investigación original. Ya no publique la segunda parte, por exceso de atención, pero las publicaré aquí eventualmente.
Molesta que no se tomen el tiempo de investigar lo que escriben y que perpetúen falsedades para las generaciones que sigan y que me quiten puntos en exposiciones porque según ellos tengo falta de conocimientos. (Saludos al jurado internacional). ¿Será que ya saben todo esto, pero lo están escondiendo?
Por último, con toda la pena, la carta que adorna la portada de esa revista, que el autor menciona como su gema, pues es un diamante amarillo y con inclusiones. Ya se lo dije a él, pero a nadie le gusta que le digan las cosas y lo que conseguí es que me dejara de hablar. Su carta está en la lista de las que el Porte de Mar no pertenece a esa carta. No coincide la tarifa y no está amarrado. El menciona un certificado, seguramente del vendedor que para mí no tiene ningún valor. Si me pidieran la lista de buena manera en MEPSI, se las daría actualizada para que sirviera para expertizar, pero como se la pasan atacándome mejor la publicamos aquí.
Por último, doy las gracias a coleccionistas mexicanos que me han mostrado piezas de Porte de Mar que no estaban registradas y me han permitido añadirlas, principalmente al Sr. Segovia de Baja California... los extranjeros, ellos me niegan la información de las piezas que tienen.
Gracias por su atención.

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